La Descubierta, taberna para tapear en Sol

Escrito el 30 de junio de 2017 por .

Y de repente, aún siendo madrileño, te encuentras con calles que te sorprenden y que desconocías. O al menos desconocías ese ambientazo. Una de ellas es la calle Barcelona, perpendicular a la calle Cádiz y paralela a Espoz y Mina. Es decir, a medio paso de Sol. En el mismísimo Madrid Central. Una calle en la que entras y, de golpe, no ves más que mesas y mesas, y gente pasándolo bien, y buen ambiente. Pero sin agobios, ni multitudes, ni nada. Lujazo para ser el centro. Y en esta calle, en el número 12, se encuentra la Taberna La Descubierta.

La Descubierta

Es un amplio local de decoración tradicional pero moderna. Sé que es complicado de explicar, pero lo intento. Todo es de corte clásico, muy español, muy colorido, pero mantiene cierto estilo que no lo hace ser rancio. La Descubierta es un lugar ideal para tapear con unas buenas raciones de cañas, o de tintos de verano. Las raciones son generosas, sin llegar a pasarse. Las braviolis (bravas y aliolis) son ineludibles, al igual que los huevos rotos. Estas raciones las combinas con unos calamares y unas croquetas y sales feliz y contento. Y en esas cuatro delicias te habrás dejado mucho más de 25 euros.

Pero aunque las raciones nos pusieron de buen humor, lo que nos ganó fueron sus tostas. Sus enormes tostas. De un tamaño que en otros sitios sacan dos. La tosta La Descubierta hace honor a su posición de tosta principal, ya que su tomate, queso, lacón, orégano y pimentón te dejarán satisfecho. La de beicon con queso gratinado, sencilla, pero también enorme (literal y figuradamente). Las tostas, sobre los 5 o 6 euros. Y como veis en la foto (perdonad la calidad de la imagen), tienen buena pinta.

La Descubierta

En La Descubierta te vas a sentir a gusto

Te vas a sentir a gusto. Porque es un sitio donde desde que entras te tratan muy bien, con un servicio atento y amable, aun con el local bastante lleno como esa noche. La música del local debo reconocer que era peculiar, porque en el rato que estuvo pasó del chill out, al flamenco, de ahí al jazz y de éste a los ritmos latinos. Pero como está a su volumen justo, no molesta y acompaña de maravilla. Además, como decimos, está en una zona que invita a prolongar luego la noche, en los numerosos irlandeses de la zona, o en Huertas.