Ramen Kagura, tradición japonesa en Ópera

Escrito el Martes 06 de octubre de 2015 por .

El ramen se ha convertido en uno de esos alimentos comodín para universitarios y jóvenes, como la pasta, el arroz y una variada gama de platos precocinados y congelados del súper. Es sencillo y rápido: se echan los fideos prefritos al agua, se añaden los condimentos ya preparados y se esperan no más de cinco minutos. Los que creen que ese plato se parece realmente al tradicional ramen japonés pueden acercarse al museo dedicado a este alimento en Japón o, más fácil, salir a cenar al restaurante de Ramen Kagura.

Situado al lado de Ópera, el local es de tamaño medio y su decoración recuerda a la que tantas veces hemos visto en animes: arreglos florales, cuencos de ramen similares a los que usan para servir la comida y cuadros con detalles japoneses. Para ayudar al ambiente, en el hilo musical suenan canciones en japonés.

Ramen Kagura (1)

Los makis de entrate.

Sin ser ninguno de los comensales expertos en gastronomía nipona, quedamos muy satisfechos con el sabor y la cantidad de lo que pedimos. Como entrantes optamos por compartir unos makis de salmón (6 piezas, 4,80 euros) y unos rollos Rascacielo (8 piezas, 9,80 euros), con tempura de langostino. Ambos venían acompañados de la tradicional salsa de soja, el intenso wasabi y el jengibre.

Ramen Kagura (2)

El tonkotsu.

Para el plato principal, todos optamos por distintos tipos de ramen. El tonkotsu es la típica sopa de fideos con carne de cerdo, naruto (pasta de pescado que también le da nombre al personaje del manga), algas, cebollino y medio huevo pochado. Si no te gusta el caldo, puedes optar por el mazesoba, con ingredientes muy similares. En cuanto a la cantidad, el cuenco de 200 gramos (7,80 euros) es suficiente cantidad incluso si vas con hambre. Los fideos, el caldo y el resto de los ingredientes pueden llenar más rápido de lo que parece.

Ramen Kagura (4)

El original refresco Ramune.

También quisimos acercarnos a Japón en la bebida, con la cerveza japonesa Kirin (muy suave y agradable, 3 euros) y el refresco Ramune (3 euros), una bebida carbonatada muy popular en el país asiático. La botella de Ramune tiene incluso una forma especial de abrirse para evitar que el gas haga saltar la bebida por los aires. A los postres llegamos llenos, pero nos queda pendiente probar el helado de té verde o la tarta de queso artesanal al estilo japonés.

En resumen: calidad, cantidad y precio muy aceptables para empezar a familiarizarse con la gastronomía japonesa. Tenéis mucha más información en su página web, incluyendo una carta completa y más detalles sobre cómo elaboran y qué ingredientes lleva el ramen. Si aún os quedan dudas, son bastante rápidos contestando a través de Twitter @Ramen_Kagura, pero también podéis usar el formulario de su página web.

¿Dónde? Calle de las Fuentes 1 (Metro Ópera o Sol, Línea 2).

Reservas: Sólo para grupos a partir de 8 personas, en el 91 548 36 06.