Mareas Vivas, ir a tomar cañas y salir cenado

Escrito el 31 de Marzo de 2018 por .

El Mareas Vivas es uno de nuestros clásicos a la hora de ir a tomar cañas y salir cenados al mismo tiempo. Y no sólo nuestro, sino de muchos más madrileños. Porque el Mareas Vivas es un sitio que raramente verás vacío. Siempre está o en un lleno soportable, o en un a reventar donde los roces y codazos entre caña y patata son inevitables. Raro será que lo veáis completamente vacío. Este gallego es uno de esos bares cuya fama se propaga de boca a oreja. Ya que ni es uno de esos sitios de moda, ni desde fuera te incita demasiado a entrar. Pero si entras ocurrirán dos cosas: saldrás satisfecho y querrás volver.

Mareas Vivas (1)

La táctica a aplicar en el Mareas Vivas (Calle de las Veneras 3, mira cómo llegar en transporte público o compartido) es, primero, intentar hacerse con una de sus mesas o un rinconcito en la barra. Fundamental esto. Segundo, disponerse a pedir cañas (unos 1,30 euros cada una) o similares. Con ello conseguirás que te vayan sacando diferentes tapas en cantidades bastante generosas. Todo con un jovial y cercano trato de los camareros y un ambiente de gente predispuesta a pasarlo bien.

Mareas Vivas (2)

Como ejemplo: seis personas tomando cuatro rondas de cañas (en concreto 23) salen por unos 30 euros. Este ejemplo se tradujo en las siguientes tapas: plato de paella, rebanadas individuales con queso Philadelphia y dos platos de patatas, uno con salchichas y otro con pimientos. Las croquetas, empanadilla o choricillos también son habituales como tapa. En nuestra opinión, hay que ser fan. No son las tapas ni más elegantes ni más deliciosas de Madrid. No les hace falta, son tapas que están ricas y te dan de cenar.

Este local también tiene, claro, su vertiente más seria con un salón donde la cocina gallega es la reina de la mesa. Con el marisco, la merluza y el arroz con bogavante como platos estrella. También puedes optar por sus raciones a la carta, a buen precio y en buena cantidad. Y con sus albariños como opción para beber. Además, su céntrica localización entre Callao y Santo Domingo le convierte en un punto de partida especial para una noche que valga mucho la pena. Los lunes cierra, ojo.