La Casa Tomada

Escrito el Martes 13 de septiembre de 2016 por .

La fiebre por las hamburguesas ha sido mitigada y ha abierto la veda a la street food con locales. Por fin los sabores asiáticos, los noodles o aquellos manjares de comer de pie se sientan y abren la servilleta. Señores, ha empezado la era de los bocadillos de autor.

Visitamos este escondido restaurante del centro de Madrid sin ninguna idea en mente, sólo la curiosidad. Nos encontramos con un local cuco decorado con láminas de artistas locales a modo de galería y una carta repleta de guiños propios de una guía de viajes. Sin saberlo hemos entrado en una embajada de Venezuela, China y Estados Unidos para conocer qué se come allí entre panes.

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Le hicimos una foto con el móvil pero esta es tan perfecta que nos daba vergüenza la otra.

Nos pusimos a viajar. De entrante compartimos un starter americano con las Chili Cheese Fries (probablemente el entrante más fotografiado de la historia) y bebimos unas rubias artesanales disfrutonas. Tienes La Virgen, Cibeles, La Quince o Rouge Nation para saciarte con ganas.

Los platos principales son grandes, avisamos: XXL. La idea de pedir uno entero por cabeza aboca a un take away o a la muerte por bocadillo. Seamos realistas, una vez está en el plato, ¿quién deja una pizca de este vigoroso Fat RoastBeef? Nuestra recomendación es que compartáis. Pedid un bocata de Teriyaki de ternera o un Granjero Loco. Su carta tiene más variedad, pero dudamos que alguien salga de allí sin probar la especialidad reina.

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Un cuarto de bocadillo de Teriyaki. Esta foto la hicimos nosotros.

Para acabar hay postres típicos americanos para los viciosos del chocolate: brownie de Nutella, coulant, tarta de queso… Este es el único apartado en el que quizás eché de menos un postre más raro, algo que impresione. ¿Por qué no apostar por una torta venezolana típica, por ejemplo?

La Casa Tomada es un local joven y fresco para cenar por entre 13 y 16 euros o comer un menú del día por 10 euros. Si queréis ir reservad –o pedidlo para que os lo lleven a casa– porque se peta en hora punta. Les tenéis en la Calle San Lorenzo 9 (mira cómo se llega en transporte público) de martes a domingos  de 13 a 17 horas, y de 20 a 00 horas.

La historia detrás del restaurante es lo más curiosa. Suena a leyenda. El nombre viene, si lo habías pensado, del cuento de Cortázar. Lo que jamás imaginaron los del Pozo es que sus bocatas les llevarían tan lejos. La Casa Tomada empezó a brotar en San Felipe, un pueblo venezolano donde dos hermanos ocuparon la casa de su madre para hacerla un lugar de reunión. Aquel enjambre de literatura, bocatas y familiaridad acabaría viajando miles de kilómetros hasta la calle San Lorenzo, donde hoy tienen, por fin, su restaurante.