Grosso Napoletano

Escrito el Viernes 09 de Marzo de 2018 por .
Grosso Napoletano

La pizza homónima del Grosso Napoletano no falla.

Hay un sitio italiano detrás de El Corte Inglés de Goya que hace unas pizzas espectaculares. A un chivatazo así es imposible no hacerle caso. Rastreando un poco das con que ese restaurante se llama Grosso Napoletano, tienen un gran horno de leña, y se dedican a hacer pizzas fieles al arte del pizzaiolo napolitano, reconocido en el Patrimonio Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO por su tradición y su popularidad en la cultura italiana. Un arte gracias al cual Grosso Napolitano cocina desde sus dos locales (Hermosilla 85 y Santa Engracia 48) unas pizzas que en mi humilde opinión están entre las mejores de Madrid.

Grosso Napoletano

El sabor del norte en la Cantábrica.

Hemos conocido las pizzas (y postres) del Grosso Napoletano y nos hemos rendido a su calidad. En nuestra visita a su local de Hermosilla decidimos saltarnos los antipasti (con la omnipresente burrata) para pasar directamente al plato principal. Os pongo en situación: tres personas de buen comer decidimos pedirnos cuatro pizzas. Nos vinimos un poco arriba, pero la idea resultó ser un triunfo. Sus pizzas son grandes y generosas, pero no son nada pesadas. Una pizza por persona es comida suficiente para un día normal, pero un poquito más no te pesará. Su masa es fina en el centro y jugosa en los bordes. Quizás es tan fina en el centro que comerla con las manos es un poco complicado (puede que nuestro mayor pero). Si hay confianza, ataca aún así, pero si el evento es más formal opta por el cuchillo y el tenedor.

Grosso Napoletano

La Leone, una de las pizzas biancas del Grosso Napoletano.

Esta tradición napolitana de crear un buena masa artesana no sería nada sin unos ingredientes de calidad acompañando. El el Grosso Napoletano el tomate San Marzano y la mozzarella Campana son la clave. Esa combinación es la piedra en la que se apoyan pizzas como la homonima Grosso (10,90 euros), gran buque insignia de la carta con su mezcla de rúcula, prosciutto di Parma, lascas de parmesano y tomates cherry. La pizza Cantábrica (10,90 euros) también usa el tomate San Marzano (pero no la mozzarella) para combinarlo a la perfección con anchoas del Cantábrico (claro), aceitunas, ajo blanco de Ufita y tomates cherry. Esta pizza, si no te gustan las anchoas, no te la recomiendo. Pero si te gustan, te llegará al corazón.

Grosso Napoletano

La calzone es una elección muy acertada.

También decidimos probar una pizza blanca. La Leone (9,90 euros) usa una base de provola affumicata y mozzarella. Sobre ella se combinan longaniza napoletana y cebolla morada. No es nada sencillo hacer algo tan rico. Por último, decidimos que la Calzone (9,90 euros) de la que tan bien hablaban había que probarla. Esta especialidad rellena la pizza de mozarrella, tomate, salame piccante (un poco, no asustarse), ricotta y pimienta negra. No podéis dejar de pedir esta pizza porque es espectacular. Para acompañar todo esto, Grosso Napoletano tiene una amplia carta de cervezas, con artesanas de aquí y de Italia. Nuestras elecciones: una Oro, una Calatrava y una Malquerida.

Grosso Napoletano

Cervezas artesanas variadas.

Y sí, a pesar de este festín decidimos que había que tomar postre. Empecemos por el Albero Da Zia Lucy (3,90 euros), una crema de nata helada, polvo de galleta y su “magia artesana” para un postre del que querrás más. Lo querrás para el resto de tus días. También decidimos probar su Tiramisú Matcha (4,50 euros) con mascarpone, chocolate blanco y té japones. Está muy bueno, pero es que el Albero eclipsa todo lo que puedas probar en ese momento. Nos quedamos con ganas de probar la pizza de nutella. Pero ya sabéis que siempre hay que tener una excusa para volver a sitios así.

Grosso Napoletano

Querrás comerte un barreño de Albero Da Zia Lucy.

El servicio del Grosso Napolitano es joven y jovial, y también es atento y rápido. Cuando entras al local y ves tanta gente en su cocina a la vista te sorprendes. Pero es que esta maquinaria del pizzaiuolo bien hecho no para de crear para el local y para los encargos a domicilio. Gracias a eso, cuando te toman nota, te encuentras con que a los pocos minutos ya tienes servida tu pizza. Esto tiene una parte mala en que puede llegar a agobiar, sobre todo si haces un pedido como el nuestro. Los precios no son prohibitivos: 59 euros por 4 pizzas, dos postres y 3 cervezas artesanas. El local es de diseño moderno, íntimo aunque con un poco de ruido. Mesas de todo tipo: pequeñas, grandes para grupos, largas, altas para los que tienen más prisa.

Si quieres conocer las pizzas de Grosso Napoletano, lo mejor es que reserves.

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