El Circo de las Tapas

Escrito el 16 de mayo de 2014 por .

En la ajetreada zona de la Calle Pez (no recordábamos cuando pasamos que tuviera tan buen ambiente) uno tiene una buena cantidad de ofertas para una buena cena. Tenemos desde bares de viejos a locales ultramodernos, con un generoso espectro entre medias. Y en ese espectro, tirando hacia la modernez tenemos el Circo de las Tapas, ya situado en concreto en la Corredera Baja de San Pablo 21. Un local que nos llegó de oídas y que no nos falló.

El Circo de las Tapas

Como os digo, el Circo de las Tapas es un claro representante de ese estilo malasañero que llena los locales de toques rústicos y vintage en un ambiente acogedor y sin pretensiones. Porque los camareros, y eso hay que decirlo ya, intentan que te sientas absolutamente a gusto. Por ejemplo, nosotros llegamos sin reservar (algo bastante útil los fines de semana) pero aún así nos hicieron hueco a la mínima que una reserva falló. Nunca están llenos a rebosar, pero siempre están llenos. Por eso si vas a la barra lleva paciencia, y si vas al comedor, reserva o ten mucha suerte.

Su comedor es un pequeño patio interior en el que nos encontramos unas 10 mesas para tomar algo. El ambiente es un poco oscuro según si tienes una lámpara o no cerca, y el ruido se acumula un poco, pero no es insoportable. Junto a una gran pizarra en la que podemos ver las estrellas de su carta podemos cenar casi a cualquier hora. Porque uno de los puntos fuertes de El Circo de las Tapas es que puedes salir de uno de los cercanos teatros a la 1 de la mañana y que aún te den de cenar. Puntazo.

El Circo de las Tapas

De comer, aparte de un menú del día del que la gente habla muy bien, lo fundamental son las raciones y las tostas. Croquetas, papas arrugás y huevos rotos son buenas opciones. No de sobresaliente, pero si de notable. Las tostas son más destacables, con la graciosa (aguacate, bacon, huevo de codorniz y tomate) y la percha (hamburguesa y setas) como estrellas. También tienen hamburguesas, pero no las probamos. Los postres son generosos y dan para compartir sin problemas. De beber tenemos, aparte de lo usual, cervezas artesanas y algunos cócteles como mojitos y caipirinhas.

Ah, puedes comprar los cuadros que decoran el local. Ah, y perdón por la calidad de las fotos.