Mis dudas sobre el Edificio España

Escrito el Jueves 23 de julio de 2015 por .

Edificio españa

Seguramente lo habéis leído ya: El dueño del edificio España quiere demolerlo y rehacerlo piedra a piedra. El grupo chino Dalian Wanda, propietario del inmueble, ha presentado una consulta al Ayuntamiento en la que alega que por motivos de seguridad le es imposible mantener el plan de reforma del edificio manteniendo la fachada protegida. Su propuesta: demoler el edificio y rehacer con los mismos materiales las partes protegidas.

El primer pensamiento de casi todos es ¡pero qué locura! En caliente a todos nos parece una idea demencial e innecesaria. ¿Cómo se les puede ocurrir desmontar un edificio protegido para después rehacer sólo una parte? ¿No será un gasto completamente innecesario? ¿Y si luego de echarlo abajo se arrepienten y no lo reconstruyen? ¿Cómo se puede plantear destruir una parte tan icónica del Patrimonio histórico de la ciudad?

Luego algunos nos paramos a pensarlo en frío. Y yo por lo menos empecé a tener dudas sobre si ese plan de Wanda era una barbaridad como parecía. Y me empezaron a venir a la cabeza edificios como el Palacio de la Música, el Templo de Debod, la Torre Hearst de Nueva York o la abandonada idea de la sede de la Fundación Norman Foster en Madrid.

Del Palacio de la Música ya mostré mi postura: quiero que sea un edificio para la música, pero prefiero que sea una tienda a un lugar abandonado como hasta ahora. El Templo de Debod nos enseño que se puede reconstruir algo y no pasa nada (no es lo mismo un templete que un rascacielos, lo sé). La Torre Hearst es una muestra de que se puede aunar un edificio histórico con un edificio moderno. Y la Fundación Norman Foster (no es casualidad que su nombre esté detrás del Edificio España y de esa misma Torre Hearst) fue un proyecto abandonado por el arquitecto por las imposiciones de los técnicos municipales. En ninguno de los casos es todo tan sencillo como lo pinto, pero son ideas generales.

Mis dudas se pueden resumir en que no sé si prefiero un nuevo edificio (o un edificio rehecho) y que esté en uso y sea disfrutable por los ciudadanos, o un edificio protegido y abandonado y vacío. El Edificio España ahora parece que nos importa a todos, pero estuvo cerrado y parece que nadie importante se acordaba de él. Como tantas otras veces en España nos olvidamos de lo que tenemos hasta que nos lo quitan o se nos va. Está ahí, no es que sea pequeñito precisamente, y poco interesó a empresarios y políticos. Ahora que alguien propone hacer algo diferente con él, aunque a primera vista parezca una idea salvaje, nos echamos las manos a la cabeza y decimos que no, que ese edificio es parte del adn de los madrileños. Por favor.

Ya lo dije una vez: tenemos miedo al futuro. A veces parece que nada de lo que se pueda añadir a la historia va a ser bueno. Y a veces no lo es, pero a veces sí. Plaza de Castilla. Quién iba a pensar que unas torres inclinadas iban a convertirse en un icono del Madrid moderno. Y quién iba a pensar que un obelisco giratorio de uno de los grandes arquitecto españoles iba a ser un fiasco y un pozo de dinero perdido de este calibre. Puede pasar tanto una cosa como la otra. Si este plan sale adelante, ojalá pase algo bueno.