Clandestino, el Burger Joint de Chamberí

Escrito el Martes 05 de diciembre de 2017 por .

Clandestino Burger Joint

Empecemos hablando de dónde viene la idea del Clandestino Burger Joint de Madrid. En Nueva York, en el 2003, aparecieron unas hamburguesas que pronto se colocaron en las listas de imprescindibles. Ojo a eso: ser de las mejores hamburguesas de Nueva York no es fácil. Escondido tras unas cortinas en la recepción de un hotel al sur de Central Park se había montado un burger joint que tenía las cosas claras: perfil bajo y sin complicaciones ni elecciones más allá del punto de la carne. Eso es todo lo que hacen, y lo hacen tan bien que han creado escuela. Madrid, en esta apasionada década hamburguesera, no podía dejar de tener su Burger Joint.

Clandestino Burger Joint

Les vamos a llamar Clandestino Burger Joint por comodidad, porque llamarles “el burger joint sin nombre” es algo más complicado. El Clandestino es un local situado en el barrio de Chamberí, en la Calle Eloy Gonzalo 12 (haciendo esquina con Cardenal Cisneros, mira cómo llegar en transporte público). Por fuera no busques en su negra fachada un letrero que te diga qué venden ahí dentro. No verás más que un icónico neón de una hamburguesa con una flecha que te invita a entrar. La flecha es sabia. Haced caso a la flecha y pasad a probar sus hamburguesas.

Clandestino Burger Joint

Lo de comer, padre. Las hamburguesas que hacen en el Clandestino Burger Joint están muy ricas. Son sencillas, de un tamaño agradable y sabor perfecto. Su carne es de calidad y el punto lo consiguen a la perfección, que es una de sus pocas condiciones. El pan, casero y con buen aguante. Las hamburguesas vienen en una bandeja de comida para llevar acompañadas de unas patatas bien doradas y crujientes. Las hamburguesas tienen un precio genial de 8,50 euros. Por las mesas encontrarás diferentes salsas para acompañar tu hamburguesa o tus patatas: currywurst, mostaza y miel, mayonesa con cilantro o ketchup con jalapeños. El precio, de por sí genial, en menú a la hora de comer cuesta 9 euros acompañando con una bebida, y 10 euros si además quieres un brownie casero de postre. Brownie, por cierto, espectacular y que hará feliz a los amantes del chocolate.

Clandestino Burger Joint

Las 7 combinaciones que ofrecen son: la classic de toda la vida, la gaucha con chimichrri, l’americain con bacon y salsa barbacoa, la mexican con salsa picante y guacamole wey, la jamaican para los amantes de la piña, le bleu con queso azul y la veggie para que los vegetarianos también puedan elegir. De vez en cuando tienen creaciones especiales para los que quieren seguir innovando. Hemos probado la mexican, l’americain y la jamaican y todas tienen un punto valiente en su creación y un sabor bien conseguido. Como decimos el tamaño es agradable, ni muy pequeñas ni exageradamente grandes. El tamaño con el que terminas el último bocado y puedes decir: me he quedado fetén

Clandestino Burger Joint

El local del Clandestino es genuinamente Burger Joint. Es sencillo y sin florituras, manteniendo el punto austero y sin complicaciones con el que esta idea triunfó en Nueva York. Hay un pequeño mostrador con vistas a la cocina en el que haces tu pedido, y luego lo recoges. En este mostrador puedes ver las combinaciones que ofrecen, y el par de combos que puedes elegir por las noches. No hace falta decir más. A su alrededor mesas de todo tipo: largas de madera para grupos grandes, pequeñas para una o dos personas, altas junto al ventanal con vistas a la calle… Elige la que más te guste. Las paredes del local son uno de los grandes atractivos, llenas de carteles cinéfilos de todos los estilos, mitos del rock y cientos de pintadas con mensajes de todo tipo: desde los saludos más directos a pequeños poemas, junto a mensajes optimistas. Busca el bote de rotuladores y encomiéndate a tu libertad creativa.

Clandestino Burger Joint

Algunas cosas más para terminar con el Clandestino Burger Joint madrileño. Por un lado su personal es muy amable y simpático y cualquier duda te la resuelven a la perfección. El sistema de pedido es el de un local casual sin atención en mesa: pides, te sientas, te llaman, recoges, comes y limpias tu mesa. Por último, si trabajas o vives por la zona, te interesará su tarjeta de cliente fiel para que tu décima hamburguesa con ellos sea gratis.