El Campo del Moro

Escrito el 07 de agosto de 2015 por .

Los madrileños tenemos una serie de lugares que sabemos que están ahí, en la ciudad, pero a los que a veces parece que no prestamos la suficiente atención. Lugares que salen en las guías turísticas para los que nos visitan unos días y que los de aquí ignoramos, queriendo o sin querer. Suelen ser, no sé por qué, espacios verdes de nuestra ciudad y nuestra Comunidad. Parques y jardines en los que podríamos disfrutar más de la vida al fresco de la vegetación y al cobijo de los árboles.

Hace unos años, y para muchos aún hoy, el Parque de El Capricho era un gran desconocido, por ejemplo. El Campo del Moro entra en esa misma categoría. Es uno de esos lugares que sabemos que es de los mejores lugares de Madrid, pero no le prestamos la suficiente atención. Una atención que, además, tiene bien merecida. Muchas veces lo ignoramos porque sabemos que está ahí y siempre va a estar ahí para nosotros. Eso hay que cambiarlo.

Un poco de historia. El Campo del Moro es el conjunto de jardines de unas 20 hectáreas que se sitúan entre el Palacio Real y la ribera del Río Manzanares. Un espacio verde, declarado de interés histórico-artístico en el año 1931, que hasta mediados del Siglo XIX no adquirió su forma actual, cuando se diseñó el conjunto de jardines que forman su trazado base. Un trazado que fue modificado a finales del Siglo XIX, cuando se optó por el diseño romántico que hoy impera, con pequeñas casas de estilo tirolés. Durante la Guerra Civil sufrió numerosos daños y fue recuperado, incluyéndose la construcción del Museo de Carruajes (que pronto dejará de tener esa función). 

El nombre del Campo del Moro es más reciente de lo que se podría pensar. Cuando se planeó su ajardinamiento en el Siglo XIX se buscaron nombres para denominar la zona, y se acabó por recurrir al episodio histórico que cuenta que en el año 1109 el caudillo musulmán Alí Ben Yusuf acampó con sus tropas en esta ladera en su intento por reconquistar el alcázar y la villa de Madrid. Ese intento fue fallido.

El Campo del Moro es un lugar especial, un remanso de paz enclavado en el centro de Madrid. Un gran parque en el que poder disfrutar de tardes de descanso y largos paseos. Un lugar donde disfrutar de una de esas clásicas imágenes de postal de Madrid: la de la gran alfombra verde con fuentes monumentales con la imponente fachada occidental del Palacio Real al fondo. Una joya verde a la que la primavera y el otoño le conceden colores y matices especiales.

Más de 70 especies arbóreas entre las que se pueden contar pinos y secuoyas centenarios y de impresionante tamaño. Además de tejos, plátanos, robles y numerosas especies de arbustos. En cuanto a la fauna, el Campo del Moro es especialmente popular por sus numerosas aves. Los reyes del jardín son los numerosos pavos reales, que campan a sus anches por todo el recinto con sus espectaculares plumajes. Será raro que no veáis a un niño intentando acercarse a uno. Además hay faisanes, patos, cisnes, petirrojos o pájaros carpinteros. Si te gustan las aves aquí disfrutarás.

Aunque es un jardín paisajista romántico, lleno de formas sinuosas y caminos ocultos y dispares, el Campo del Moro cuenta también con varios grandes paseos formalistas. El principal, las Praderas de las Vistas del Sol, es el eje central del jardín, y en torno a él aparecen los más formalistas, como el Paseo de las Damas, o los más románticos, como el Paseo de los Plátanos. Las fuentes también son paradas que no hay que saltarse, con las fuentes monumentales de mármol blanco de Las Conchas y de Los Tritones como las más destacadas. Además hay que visitar los estanques, los puentes o la rosaleda para disfrutar al completo del Campo del Moro. Todo sin prisa, dejándose llevar.

Aunque el Campo del Moro tiene tres entradas, sólo una es para el público general. Y un aviso importante, como jardín histórico que es olvidaos de sentaros en el césped y libertinajes similares. Está en el Paseo de la Virgen del Puerto 1, con lo que el Metro y Cercanías de Príncipe Pío es la mejor opción para llegar hasta el parque. La entrada es gratuita y los horarios son:

  • De octubre a marzo: lunes a domingo de 10 a 18 horas.
  • De abril a septiembre: lunes a domingo de 10 a 20 horas.