opinión
El tarifazo del Metro de Madrid
Los que llevamos ya un tiempo viviendo en la ciudad, siempre hemos visto el metro como una maravilla de la que siempre nos quejamos. Lo venden como el mejor metro del mundo y, aunque era obvio que la verdadera publicidad que debería mostrar el metro era otra, nosotros siempre estamos dispuestos a quejarnos y exigir más. Porque esta ciudad parece un puto chiste.
La ciudad de Madrid es una de las pocas de Europa que no está bien preparada para moverte en bici, es más, existe una fuerte presión social respecto a este tema y no es para menos, la gente echa chispas. Nuestro consejero de transportes es un inepto, y es que los escándalos cada vez cogen más nivel, nacional e internacional, Spiegel (Alemania), la revista semanal más vendida en Europa (+1 millón de ejemplares semanales) nos dedica un espacio sobre la ciudad más endeudada de España, una vergüenza.

El billete de 10 viajes pasa a costar 12€, ¡12€!, el abono joven para la zona más barata de la ciudad cuesta 32€/mes, y no es Aguirre la que monta en metro, NO, hasta cortan la calle para que su chófer le acerque al edificio y tenga que andar 50 metros menos. Se vuelve a poner de moda el típico celo y el imán, y todavía no me explico cómo la gente sigue votándoles, esto es un chiste amigos.
La opinión de RubenVike
Esta nueva subida de las tarifas, que contradice las palabras de la Presidente de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, del pasado 25 de enero. Los sueldos se congelan pero las tarifas y los precios siguen su escalada, acercándonos un poquito más al punto en el que todo esto estallará. Hay muchas más formas de ahorro y de obtención de ingresos, pero la solución fácil siempre es clavarle un poco más al usuario. Podemos ahorrar energía en las estaciones (pues esta es una de las principales causas que argumentan para las subidas), podemos captar más publicidad, podemos reducir los costosos autobombos, podemos mejorar la implantación de negocios en la red y el alquiler de los numerosos locales existentes, podemos dejar de comprar nuevos vagones a precios astronómicos y cuidar los que tenemos (ejemplo: Berlín), se puede reducir el número de altos cargos y consejeros que se lo llevan muerto o podemos, no sé, perfeccionar la eficacia en los intervalos de paso. Hay muchas soluciones que llevar a cabo antes que tener que acudir a la subida de las tarifas. Pero no.
Y dentro de dos años, Esperanza os prometerá llevar el metro a, no sé, Tres Cantos, y volverá a sacar mayoría absoluta. Y volveremos a ver esa hipocresía tan madrileña gracias a la cual mucho nos quejamos pero nada hacemos. Una nueva excusa les permitirá seguir devaluando el servicio y la única solución será que una empresa privada asuma el servicio (como pasó en Inglaterra con las nefastas consecuencias que tuvo). Ah no, esperad, que eso ya lo van a hacer dentro de poco. Avisamos.
Metro de Madrid: goteras y escaleras paradas
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